Alcorcón, Comunidad de Madrid. - El Real Murcia fue derrotado 1-0 en su visita al Alcorcón, extendiendo su racha negativa a cinco partidos sin victoria. Un autogol de Diego Piñeiro en el minuto 57 fue decisivo en un encuentro donde el conjunto murciano mostró un planteamiento ofensivo que pronto se vio comprometido.
El partido inició con un Real Murcia renovado y ofensivo, pero la expulsión de Gianfranco Gazzaniga a los 30 minutos alteró su estrategia. A pesar de la inferioridad numérica, los murcianos intentaron mantener el control del balón, aunque el Alcorcón comenzó a aprovechar su superioridad en el campo. La defensa grana se mantuvo firme bajo presión, con ambos equipos realizando intentos desde larga distancia.
Pablo Álvarez, entrenador del Alcorcón, realizó cambios que incrementaron la potencia de su ataque, buscando abrir el marcador aún sin claridad. El juego se tornó áspero, con el Real Murcia defendiendo en bloque bajo y buscando contragolpes. Sin embargo, fue un córner cobrado por Yael el que generó la acción que selló el destino del partido. Piñeiro intentó detener el balón, pero un error resultó en un gol en propia puerta que dejó a los murcianos sin opciones para igualar.
A pesar del revés, el Real Murcia continuó luchando. La entrada de nuevos jugadores no logró cambiar el rumbo del encuentro. Comunicaciones laberínticas en el ataque y la incapacidad para concretar disparos a puerta fueron evidentes. Piñeiro, quien había sido elegido para reemplazar a Gazzaniga, se convirtió en el foco de la frustración murciana tras el autogol, dejando al equipo en un punto crítico de su temporada.
Con esta derrota, el equipo murciano se enfrenta a un desafío significativo para revertir su situación antes de sus próximos compromisos en la liga. La falta de goles y la dependencia de jugadas a balón parado son aspectos que deberán ser abordados urgentemente.