Ciudad de México, México. - En su reciente libro, “Ni venganza ni perdón. Una amistad al filo del poder”, Julio Scherer Ibarra revela que el presidente Andrés Manuel López Obrador cambió la meta original de las academias de béisbol en todo el país, alineando el proyecto hacia la formación educativa de los jóvenes.
scherer-libro-corrupcion/">Scherer indicó que López Obrador había planeado construir academias para que los jóvenes pudieran prepararse como prospectos profesionales. Sin embargo, el presidente reorientó este enfoque, priorizando la educación básica y media, antes que la formación de peloteros para las ligas mayores.
Para llevar a cabo esta iniciativa, se designó a Edgar González, hermano del exbeisbolista Adrián “El Titán” González, quien tenía la responsabilidad de establecer escuelas que incluyeran alojamiento, clases y alimentación. A pesar de que se contaban con recursos, el proyecto enfrentó obstáculos burocráticos significativos entre la SEP, la Conade y los gobiernos estatales.
Uno de los principales impedimentos fue la postura de Ana Gabriela Guevara, titular de la Conade, quien, según Scherer, estaba más interesada en otras actividades deportivas. González, bajo presión de López Obrador, buscó apoyos para desbloquear el avance del proyecto, que requería el cumplimiento del compromiso presupuestal para la liberación de fondos.
Aunque se iniciaron academias en lugares como Jalisco, Veracruz y Sinaloa, AMLO decidió abandonar la idea original de formar jugadores para las Grandes Ligas. Su nuevo enfoque busca que los jóvenes adquieran una educación integral, dejando de lado el objetivo de generar atletas profesionales.
A pesar de este cambio, las instalaciones creadas podrían seguir beneficiando a los jóvenes. Scherer concluye que, aunque el programa original no se completó, las obras realizadas ofrecen oportunidades valiosas para la formación de nuevos talentos en diversos ámbitos.