Miami, Florida. - Durante el partido entre Arabia Saudita y Uruguay en la Copa Mundial 2026, las banderas de ambos equipos no fueron colocadas sobre el césped como es habitual. Este cambio fue implementado para respetar la tradición islámica relacionada con la bandera saudita.
La decisión de la FIFA se basó en la importancia de la Shahada, la declaración de fe islámica que se encuentra en la bandera de Arabia Saudita. Este símbolo nacional tiene un carácter sagrado; las autoridades consideran inapropiado que toque el suelo o cualquier superficie que pueda interpretarse como una falta de respeto.
Por ello, la FIFA modificó su protocolo habitual, elevando las banderas durante la ceremonia previa al encuentro, manteniendo así la dignidad del símbolo saudita. De manera simultánea, la bandera de Uruguay fue presentada de la misma forma, asegurando uniformidad en la ceremonia protocolaria.
Este ajuste, que mencionó la disposición de la FIFA para adaptarse a consideraciones culturales y religiosas, llevó a que el acto previo al partido se realizara sin problemas. La atención que generó este cambio resaltó la capacidad del mundial-2026/">Mundial 2026 para actuar como un espacio de convivencia entre diversas culturas y tradiciones.
El evento no solo atrajo la atención de los aficionados, sino que se convirtió en un tema de discusión internacional, ilustrando cómo el respeto por las creencias de cada nación es fundamental en un torneo de tal magnitud.