Monterrey, Nuevo León. - La ola mundialista volvió a Monterrey tras 40 años desde el Mundial de México 1986, animando el encuentro entre Suecia y Túnez en la Copa del Mundo 2026. El ambiente fue festivo y colorido, marcando un momento emocionante para los aficionados que se reunieron en el “Gigante de Acero”.
Desde antes del inicio del juego, los aficionados mostraron su entusiasmo creando varias olas en las gradas, mientras se hacían sentir con cánticos de apoyo. Las gradas se llenaron de los colores representativos de ambas selecciones: verde, amarillo y rojo, reflejando la diversidad de las culturas presentes.
Los gritos de “Olé olé olé” resonaron en el estadio, compartiendo la celebratoria entre las hinchadas tunecina y sueca. A pesar de la intensa competencia en la cancha, los seguidores se unieron en una convivencia pacífica, donde los tunecinos hicieron eco en el estadio con su energía, mientras los suecos resaltaron por sus característicos aplausos.
La fiesta mundialista se extendió no solo en el estadio, sino también en el Parque del Agua, donde los aficionados de ambas selecciones se mezclaron en un ambiente de camaradería, cantando juntos “ya son mexicanos” y coreando canciones tradicionales como “Cielito Lindo” y “El Rey”.
La celebración continuará el próximo fin de semana, con el segundo partido de Túnez en el que se enfrentará a Japón, un encuentro esperanzador que promete mantener la energía y emoción en Monterrey durante el evento deportivo más importante del mundo.