La Habana, Cuba. - Cuba se alista para el Clásico Mundial de béisbol con la esperanza de que las tensiones políticas no afecten la obtención de visas para viajar. El torneo se llevará a cabo del 5 al 17 de marzo en Japón, Estados Unidos y Puerto Rico.
El equipo cubano competirá en el Grupo A, donde se enfrentará a Puerto Rico, Canadá, Panamá y Colombia. Para participar en la primera ronda y, potencialmente, en la fase final en Estados Unidos, los jugadores requieren visados. La incertidumbre ha crecido, ya que en ediciones anteriores deportistas cubanos de diversas disciplinas enfrentaron obstáculos para recibir sus permisos de viaje.
El mánager Germán Mesa expresó confianza en que se les otorgarán las visas, indicando que prefiere mantener un enfoque positivo. En años recientes, las restricciones impuestas por Estados Unidos complicaron la participación de cubanos en competiciones internacionales, lo que genera preocupación entre los jugadores y los aficionados al béisbol.
Mesa se concentra actualmente en la preparación de su equipo para la Serie de Las Américas, que se llevará a cabo en febrero en Venezuela. A pesar de la falta de claridad sobre la inclusión de jugadores de las Grandes Ligas de Estados Unidos, los entrenamientos continúan. Jugadores como Liván Moinelo y Frank Álvarez han manifestado su deseo de representar a Cuba en el Clásico, sin importar quiénes estén en el equipo.
El clima político tenso entre Cuba y Estados Unidos añade un elemento de incertidumbre a la participación de la selección cubana en el Clásico Mundial. Los lanzadores se han mostrado optimistas, destacando la importancia del torneo para el deporte en Cuba. El equipo espera que, a pesar de los desafíos, logren un rendimiento destacado en esta competición.