LENS, FRANCIA. - El Racing Club de Lens ha emitido un comunicado enérgico condenando los ataques racistas dirigidos a su nuevo jugador, Allan Saint-Maximin, tras su llegada al club. El futbolista fue víctima de insultos y mensajes de odio en redes sociales, lo que ha generado indignación en la institución.
El club, miembro de la Ligue 1, expresó su descontento ante el “aluvión de comentarios de carácter racista” que afectaron a Saint-Maximin, subrayando que esta conducta es inaceptable y contraria a los valores del equipo. Para detener la propagación de estos mensajes ofensivos, Lens ha cerrado los espacios de comentarios en algunas publicaciones en sus plataformas sociales.
“El club continuará tomando todas las medidas necesarias para que sus plataformas sociales sean espacios de expresión sanos y respetuosos”, afirmó la institución, comprometiéndose a proteger al jugador y su entorno frente a estas agresiones. Lens reafirma su identidad como un club ciudadano, comprometido con el respeto y la tolerancia, y manifiesta su total apoyo a Saint-Maximin y su familia.
La situación es particularmente sensible para el delantero francés, quien recientemente dejó el futbol mexicano debido a episodios de racismo que afectaron a su familia. Saint-Maximin destacó que, si bien es receptivo a críticas deportivas, no tolerará ataques dirigidos a sus hijos, lo que influyó en su decisión de cambiar de equipo.
El comunicado de Lens forma parte de una creciente oleada de pronunciamientos por parte de clubes y organismos contra el racismo en el futbol, un problema persistente en estadios y entornos digitales. Con esta postura, el Racing Club de Lens reafirma su compromiso de dar un respaldo absoluto a sus jugadores y de no permitir el odio ni la discriminación. Mientras tanto, Saint-Maximin se adapta a su nuevo club, con el apoyo institucional necesario en un contexto que exige respeto y dignidad humana.