Monterrey, Nuevo León. - La celebración en el Barrio Antiguo reunió a regiomontanos y marroquíes en una fiesta vibrante antes del partido entre Marruecos y la selección de los Países Bajos. Los aficionados marroquíes apostaron por un triunfo, creando un ambiente festivo lleno de pronósticos y música.
Con un enfoque optimista, muchos marroquíes, entre ellos residentes de Estados Unidos y Canadá, se unieron a la fiesta en la Macroplaza. Mientras la selección marroquí se preparaba para el último partido del Mundial, los seguidores vibraron al ritmo de "La Chona" y gritaron "¡Dos cero, dos cero!" como marcador esperado.
Más de 25 mil personas celebraron en el Barrio Antiguo, según datos de la Policía de Monterrey. Los aficionados locales interactuaron con los marroquíes, pidiendo fotos y animando a sus futbolistas. Entre ellos, Edgar Ojeda compartió su entusiasmo, recordando sus experiencias pasadas y expresando su apoyo a la selección africana.
La fiesta comenzó el domingo por la tarde y se extendió hasta la medianoche. Aunque algunos marroquíes se retiraron cansados, el ambiente de camaradería y alegría persistió. Durante la rueda de prensa previa, ambos entrenadores mostraron confianza en sus equipos y resaltaron la calidez del pueblo mexicano hacia ellos.
Mohamed Ouahbi, director técnico de Marruecos, destacó el apoyo recibido como una parte memorable de esta experiencia. Por su parte, Ronald Koeman, entrenador de Países Bajos, también confía en las capacidades de su equipo para avanzar en el torneo.