Monterrey, Nuevo León. - El club Tigres ha iniciado una política de austeridad que ha llevado a la reducción de su plantilla y la suspensión de inversiones en infraestructura. Desde el verano pasado, más de diez jugadores han abandonado el equipo, y nuevas contrataciones se han centrado en elementos de menor costo.
La llegada de futbolistas como Edgar “Gacelo” López, Antonio Carrera, Marco Farfán y César Araújo se alinea con el objetivo de disminuir el gasto en nómina. Esta estrategia busca equilibrar el presupuesto del club, eligiendo opciones más económicas para fortalecer al equipo sin comprometer las finanzas.
Además, la directiva ha hecho una pausa en la construcción del Centro de Entrenamiento Tigre, que está actualmente detenido. Aunque el equipo continúa usando las instalaciones, los planes para finalizar la última etapa de la obra han sido congelados, evidenciando un cambio en la inversión hacia una mayor prudencia económica.
A pesar de estas decisiones, los tigres-uanl-cae-ante-cincinnati/">Tigres lograron evitar una posible multa de la Concacaf tras un incidente que generó un retraso en su llegada a Cincinnati para un partido importante. Aunque habían corrido el riesgo de sanciones, el equipo llegó a tiempo pese a los inconvenientes de viaje causados por el cierre del espacio aéreo.
Mientras tanto, la situación del nuevo integrante del cuerpo técnico, Walter Erviti, se complica, ya que aún no ha sido registrado formalmente para las competencias. Aunque el resto del equipo técnico ha sido habilitado rápidamente, la falta de documentación de Erviti lo ha mantenido alejado de la banca en los partidos recientes, generando incertidumbre en su incorporación al equipo.