Bucaramanga, Santander. - La noche del 29 de enero, amigos, familiares y allegados se congregaron en la funeraria San Pedro para ofrecer un emotivo homenaje a Camilo Rojas, joven hincha del Atlético Bucaramanga asesinado en Cúcuta. La comunidad se unió para recordar su vida con una velatón, resaltando su amor por el fútbol.
Camilo, estudiante de Zootecnia y Veterinaria, fue asesinado en un lamentable acto de intolerancia tras el clásico del oriente colombiano, que terminó en un empate 2-2. La velatón reunió a numerosas personas que, entre cantos y recuerdos, subrayaron el impacto de su partida en el entorno deportivo.
Saúl Rojas, padre de Camilo, expresó su dolor y remarcó que su hijo no buscaba problemas. Después de separarse de sus amigos tras el partido, Camilo dejó de responder a sus mensajes. “Atentaron contra la vida de una persona muy querida”, dijo Rojas, mientras la comunidad evidenciaba su cercanía en este momento difícil.
Las autoridades locales aún no han proporcionado información actualizada sobre el caso. Camilo es recordado por su fidelidad al Atlético Bucaramanga y por ser un joven ameno y solidario. La despedida final está programada para el 30 de enero en el Parque Memorial Tierrasanta, donde su familia y amigos desean honrar su memoria.
El homenaje es una muestra de la unión de la comunidad por la violencia que ha afectado a los aficionados. En estos eventos, el apoyo mutuo se vuelve fundamental para hacer frente a la intolerancia y recordar que el deporte debe ser un espacio de convivencia y alegría.