Milán, Italia. - Los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina han sido escenario de momentos románticos inusuales este Día de San Valentín. Atletas y asistentes celebran el amor en medio de la competencia, generando recuerdos imborrables para muchos.
La patinadora neerlandesa Jutta Leerdam estableció un récord olímpico en la carrera de 1,000 metros y luego se emocionó al ver a su prometido, Jake Paul, entre el público. Ambos, con lágrimas en los ojos, se hicieron corazones con las manos. Por otra parte, la campeona de esquí Breezy Johnson recibió una propuesta de matrimonio justo en la línea de meta, mientras sus compañeros de equipo atestiguaban el momento.
En este contexto, Kim Meylemans de Bélgica y Nicole Rocha Silveira de Brasil compiten en la final femenina de skeleton. A pesar de las exigencias del día, las atletas no se preocupan por los gestos tradicionales de San Valentín, ya que comparten cada instante juntas. Meylemans comentó que, en su caso, cada día es como un Día de San Valentín debido a su amor por el deporte y su relación.
La celebración del amor también se vive a través de los voluntarios de los Juegos Olímpicos. Lori y Curtis Brown, casados por más de 30 años, se encuentran trabajando en el evento. Curtis expresó lo especial que es compartir este día con su esposa, incluso si no han planeado una cena romántica como muchos otros. Ambos valoran la experiencia compartida en este evento deportivo.
Diversas parejas olímpicas viven sus propias historias este 14 de febrero. Laura Stacey y Marie-Philip Poulin, unidas por su pasión, se preparan para un partido contra Alemania. Otras parejas, como Hilary Knight y Brittany Bowe, también han compartido su amor en las redes sociales. Estos momentos no solo reflejan la competitividad del deporte, sino también la importancia de las relaciones en la vida de los atletas.