Meriden, Connecticut. - En el Super Bowl 2026, muchos seguidores de Bad Bunny priorizan la celebración de su actuación por encima del propio partido. Aficionados organizan fiestas temáticas, donde la música y la cultura puertorriqueña son protagonistas, mientras el juego queda en un segundo plano.
Jessica Santoni, una maquilladora de 38 años, decoró su casa con banderas de Puerto Rico y guirnaldas para su “Bad bunny-super-bowl-lx/">Bunny Bowl”. Muchos asistentes ni siquiera conocen qué equipos jugarán, ya que su principal entusiasmo radica en la presentación de la superestrella puertorriqueña durante el espectáculo del medio tiempo. "Se me sigue olvidando que hay un maldito partido de fútbol", compartió Santoni.
La llegada de Bad Bunny al escenario del Super Bowl es un evento significativo, especialmente luego de que su álbum "Debí Tirar Más Fotos" ganara el Grammy a Disco del Año. La artista está siendo reconocida por mostrar la cultura puertorriqueña al mundo. Para muchos, el concierto simboliza más que solo entretenimiento; representa un orgullo cultural.
Alyssa Gonzalez, creadora de contenido de 29 años, también está organizando su propio Benito Bowl, donde servirán comidas típicas puertorriqueñas. Gonzalez menciona que para su familia, la música de Bad Bunny tiene un papel esencial en la unión familiar durante el evento, dejando el fútbol en un segundo plano.
En San Juan, Carlos Emmanuel Calderón comentó que esta será la primera vez que él y sus vecinos vean el Super Bowl. La anticipación no solo radica en el espectáculo, sino también en las posibles declaraciones políticas del artista. La elección de Bad Bunny ha generado reacciones diversas, reflejando su influencia y la conexión de la comunidad latina con el evento.