Ciudad de México, México. - El 14 de febrero, tradicionalmente vinculado al amor y la amistad, puede ser un disparador de emociones negativas, incluida la tristeza y ansiedad. Esto es particularmente notable en individuos que están atravesando rupturas amorosas o que no tienen pareja.
El doctor en psicología Juan Pablo Gualajara indica que estas fechas simbólicas tienden a amplificar sentimientos ya existentes. Las personas pueden verse impulsadas a reflexionar sobre sus relaciones pasadas, comparándose con ideales de pareja y reviviendo duelos no resueltos. Esta introspección puede resultar abrumadora.
Las relaciones poco saludables también contribuyen a la salud mental. Gualajara destaca que factores culturales como el machismo y la normalización de la violencia dentro de las relaciones fomentan problemas emocionales. Comportamientos como el control excesivo o la falta de comunicación son alarmantes y no deben ser tolerados.
La experiencia de duelo tras una ruptura es normal, pero puede volverse problemática si dura más de un año. Según Gualajara, el estancamiento en el proceso de duelo puede perjudicar el equilibrio emocional y la capacidad de avanzar. Buscar ayuda profesional se vuelve crucial para enfrentar estas situaciones.
El especialista sugiere estar alerta a señales de alerta, como el aislamiento social y la irritabilidad. Es fundamental que familiares y amigos mantengan una postura empática para ofrecer apoyo. Además, desmitificar la psicoterapia como un acto de debilidad contribuirá a que más personas soliciten la ayuda que necesitan.