Cartagena, Colombia. - En una reciente entrevista, Javier Cercas reflexionó sobre su obra "El loco de Dios en el fin del mundo", donde aborda la vida, la muerte y el vacío espiritual que siente la sociedad contemporánea. El autor, conocido por títulos como "Soldados de Salamina", se adentra en su propio dilema existencial al buscar respuestas sobre la vida después de la muerte.
Cercas, quien se define como ateo y racionalista, tuvo la oportunidad de realizar un viaje al Vaticano acompañado del papa Francisco. Este encuentro lo llevó a cuestionarse sobre la naturaleza de la religión y su relevancia actual en un mundo que, según él, ha perdido la fe. Destacó que en Europa y gran parte de Occidente, las creencias han disminuido, creando un vacío donde otros relatos intentan encontrar sentido.
Durante la entrevista, el autor mencionó que no hay un sustituto adecuado para el vacío dejado por la religión. Aunque han surgido narrativas como el marxismo o el psicoanálisis, ninguna ha logrado ofrecer una explicación global satisfactoria. La literatura, que Cercas tomó como refugio de su angustia tras perder su fe, tampoco ofrece certezas, aunque le ha permitido explorar su búsqueda de significado.
Cercas también abordó el concepto de "constantinismo", la fusión entre la religión y el poder político. A pesar de que se pensaba superado, observó un regreso en ciertas fuerzas políticas que usan la religión como justificación para sus acciones. Esto demuestra que la religión sigue influyendo en la sociedad actual, incluso en un contexto donde muchos se sienten desconectados de los relatos tradicionales que una vez dieron sentido a la vida.
El encuentro de Cercas con el papa Francisco y su insaciable búsqueda de respuestas resalta una preocupación más amplia que trasciende su propia historia personal: la necesidad humana de entender la vida y la muerte en un entorno donde las explicaciones ya no son absolutas.