Ciudad de México. - La reciente negativa de un juzgado federal de conceder el amparo solicitado por Ocesa marca un giro significativo en el caso de Axe Ceremonia 2025, donde fallecieron dos jóvenes periodistas. Esta resolución complica la situación legal de la promotora del festival y reactiva el interés público sobre el tema.
Desde la tragedia ocurrida hace más de siete meses, el proceso penal ha progresado en los tribunales, con la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México en la investigación. Ocesa persistirá como una de las cinco empresas implicadas por las circunstancias que rodearon el evento. El expediente debe ser presentado ante un Juez de Control para continuar con el proceso.
El amparo había sido solicitado el 14 de enero, justo cuando el Ministerio Público cambió la situación jurídica de Ocesa a imputada. La jueza del caso, con número 68/2026, determinó no otorgar la protección solicitada, lo que impide a Ocesa alterar su estatus dentro de la investigación actual. Este fallo también se suma a una reciente desestimación del amparo por parte de la empresa Servicios de Protección Privada Lobo, S.A. de C.V.
Ocesa emitió un comunicado donde afirma que no ha sido imputada y que ha colaborado activamente con la investigación. La empresa expresa su solidaridad con las familias afectadas y confía en que las autoridades esclarecerán los hechos conforme a la ley. Sin embargo, la familia de Berenice Giles ha mostrado preocupación por la rapidez con la que las empresas solicitaron amparos antes de la oficialización de las imputaciones, lo que ha llevado a sospechas de posibles filtraciones de información.
El abogado Fabián Victoria, quien representa a la familia de Giles, ha expresado su inquietud sobre estos procedimientos. Los recursos legales tanto de Ocesa como de Lobo están registrados y ambos han visto la negación de suspensión provisional, mientras el proceso sigue su curso.