Los Ángeles, California. - Olivia Cooke regresa como Alicent Hightower en la tercera temporada de House of the Dragon, donde el conflicto se intensifica. La serie, basada en el universo de George R. R. Martin, muestra una batalla de lealtades y decisiones complicadas.
A medida que la historia avanza, los personajes se enfrentan a las consecuencias de sus elecciones. Cooke ha interpretado a Alicent durante cuatro años, resaltando su evolución y la transformación de una joven entre el deber familiar y la política de la corte. La batalla entre Team Green y Team Black se torna más compleja a lo largo de la trama.
Durante la presentación de la nueva temporada, Cooke comentó sobre el estado de Alicent al inicio del tercer ciclo. La protagonista busca cumplir un acuerdo con Rhaenyra y proteger a su familia, pero es consciente de que nada sale como se planea en este mundo de intrigas y dragones. Su enfoque ha cambiado y ahora se centra en las consecuencias de sus decisiones.
La actriz destacó cómo el poder afecta a todos los personajes, llevándolos a justificar acciones que podrían causar sufrimiento. Esta dinámica genera un conflicto intrigante para el público, que se identifica con las emociones humanas retratadas en la serie. Con dragones y batallas, las complejidades de la ambición y el miedo están al centro de la narrativa.
Finalmente, Cooke mencionó que interpretar a Alicent durante tanto tiempo le ha permitido entender mejor su psicología. La presión del deber y la responsabilidad puede transformar a una persona, y en un entorno donde todos creen tener razón, el conflicto se vuelve inevitable. La temporada promete preguntas y dilemas éticos impactantes para los personajes y la audiencia.