Pamplona, España. - Pedro Arana Vizcay, un hombre de 82 años, rememora con nostalgia sus días como corredor en los Sanfermines de 1967. Fue uno de los protagonistas del famoso cartel de ese año, donde apareció vestido con la tradicional indumentaria blanca y roja, sosteniendo un periódico.
Arana llegó a Pamplona a los tres meses de vida y comenzó a correr con 13 años. Desde la calle Mercaderes, se aventuraba en el recorrido del encierro, recordando que en aquel entonces la multitud era considerablemente menor. “Me sobrepasaban los toros, pero llegaba hasta la plaza”, comenta.
En esos años, los corredores se organizaban en filas, lo que a veces complicaba las salidas para quienes enfrentaban dificultades. Arana destaca que las aglomeraciones actuales son similares a las que vivía, pero la experiencia y el respeto son parte fundamental de este evento.
Su carrera terminó cuando se casó, priorizando la responsabilidad familiar. Aún mantiene una conexión singular con las fiestas, aunque ahora disfruta del encierro a través de la televisión. Un hijo, Pello, ha tomado su legado, aunque el resto de la familia no comparte su afición.
A lo largo de su vida, Arana trabajó en la industria del calzado. Su historia refleja no solo su valentía, sino también la tradición y camaradería que caracterizan a los Sanfermines, un evento que sigue atrayendo a miles de corredores cada verano.