Ciudad de México. - La inauguración del Mundial 2026 en el Estadio Azteca atrajo a un gran número de aficionados y personalidades del deporte y el entretenimiento. El partido inaugural entre México y Sudáfrica no solo fue un evento deportivo, sino una pasarela de figuras públicas que aprovecharon la ocasión para ser parte de la fotografía mundialista.
Las críticas no se hicieron esperar ante los altos costos de las entradas, que alcanzaron hasta los 7 mil pesos en categorías bajas, y los precios de reventa que llegaron a un millón de pesos. A pesar de esto, varios políticos y celebridades disfrutaron de la oportunidad, ocupando lugares destacados en uno de los eventos más esperados del año.
Entre los asistentes se encontraban figuras políticas como la excandidata presidencial Xóchitl Gálvez y el líder del PRI, Alejandro "Alito" Moreno. También estuvieron presentes los gobernadores de Nuevo León, Samuel García, y de Jalisco, Pablo Lemus. La presencia de estos líderes generó múltiples reacciones en redes sociales, evidenciando el contraste entre la facilidad con que accedieron al evento y las críticas por la inaccesibilidad de las entradas para el público en general.
El evento también reunió a reconocidos deportistas y celebridades internacionales, como el boxeador Saúl "Canelo" Álvarez y exfutbolistas brasileños. La participación de artistas como Salma Hayek en la ceremonia inaugural demostró el carácter global del evento. Las redes sociales se inundaron con imágenes de influencers y actores que disfrutaron desde la zona VIP, subrayando la distancia entre ellos y los aficionados comunes.
En medio del júbilo mundialista, el debate se centró en la inequidad del acceso a este tipo de eventos. Mientras los precios de las entradas resultan prohibitivos para la mayoría, la experiencia de tantas personalidades en el estadio invita a reflexionar sobre los privilegios en el ámbito deportivo.