Barcelona, España. - Este 29 de enero, la Iglesia Católica conmemora a San Pedro Nolasco, conocido por su dedicación a la liberación de cautivos y su fundación de la Orden de la Bienaventurada María de la Merced. Su vida ejemplar inspiró a muchos en la búsqueda de la paz y la justicia social.
San Pedro Nolasco nació en 1180 en Barcelona, en el seno de una familia de mercaderes. Después de heredar una fortuna a los 15 años, decidió destinar su riqueza para ayudar a los más necesitados. A los 23, inició su labor de rescate de cautivos en Valencia, utilizando sus propios recursos financieros para liberarlos de la esclavitud.
La misión de Nolasco tomó un giro significativo tras una revelación divina. En 1218, durante una visión, la Virgen de la Merced le instó a fundar una nueva orden religiosa. Así, el 10 de agosto de ese mismo año, estableció oficialmente la orden en la Catedral de Barcelona, contando con el apoyo del rey Jaime I de Aragón y del obispo Berenguer de Palou.
Los mercedarios, miembros de esta orden, hacían votos de pobreza, castidad y obediencia, además de un compromiso único: ofrecerse como rehenes si no lograban rescatar a los cautivos. A lo largo de los años, la Orden se fortaleció, dando lugar a una rama femenina en 1265 y recibiendo aprobación oficial de sus Constituciones en 1272. San Pedro Nolasco falleció el 6 de mayo de 1245 y fue canonizado en 1626.
Este 29 de enero-2026/">enero, la Iglesia no solo recuerda a San Pedro Nolasco, sino también a otros santos que comparten su festividad, consolidando así la tradición de rendir homenaje a las figuras de fe y entrega.