Pamplona, España. - Las Vísperas de San Fermín, celebradas el 6 de julio en la iglesia de San Lorenzo, combinan devoción y música, creando un ambiente único de paz y reflexión. En esta ocasión, se destacó el 75 aniversario de las Vísperas compuestas por Fernando Remacha.
El evento fue presidido por el párroco Javier Leoz, con la participación de miembros de la corporación local y la Junta de la Corte de San Fermín. En su discurso, Leoz enfatizó la importancia de la celebración, deseando que esta fiesta caldee los corazones y las almas de los asistentes. La música, a cargo de la Capilla de Música de la Catedral y la Orquesta Sinfónica de Navarra, complementó la liturgia.
Ricardo Zoco dirigió a los músicos, con Julián Ayesa al órgano. Las Vísperas, que se celebran desde el siglo XIX, han tenido una evolución musical notable. Originalmente compuestas por Mariano García, en la mitad del siglo XX, Remacha fue invitado a crear una nueva versión, que se presentó por primera vez en 1951.
Aunque la obra de Remacha no fue del todo aceptada por el público pamplonés en su momento, ahora es tradición que el Magníficat de Remacha se interprete cada dos años. En este 2026, se hará una excepción por el aniversario. La música refleja el espíritu de la festividad, y la antífona del Magníficat remarca el sacrificio del santo en defensa de la fe.
El evento culminó con la alegría de la corporación al regresar a la Casa Consistorial, reforzando la unión entre la comunidad y sus tradiciones. Las Vísperas de San Fermín continúan siendo un símbolo de fe y cultura en Pamplona.