Tepic, Nayarit. - Aproximadamente 25 mil nayaritas han sido repatriados desde Estados Unidos tras el endurecimiento de las políticas fronterizas durante la administración de Donald Trump. Este fenómeno social está causando un impacto significativo en la comunidad, con desafíos en la reintegración y en la demanda de servicios.
Nayar Mayorquín, representante de la Secretaría de Gobernación en Nayarit, detalló que octubre fue un mes crítico en el flujo de retornados. Muchos repatriados no logran regresar a sus comunidades de origen en la sierra o la costa, optando en su lugar por permanecer en la franja fronteriza. Esta situación genera una población invisible para los censos locales y complica el seguimiento de los intentos fallidos de migración.
La falta de un seguimiento eficaz tras el cruce de la frontera crea barreras institucionales. Los retornados que no acuden a sus municipios para acceder a apoyos públicos son excluidos de programas de salud y empleo. La federación reconoce que es un desafío asegurar que los recursos para la reintegración lleguen a quienes realmente los necesitan.
El regreso de estos 25 mil ciudadanos impacta notablemente a las zonas rurales de Nayarit, donde se requieren alternativas inmediatas para frenar futuras olas de migración irregular. Se están buscando colaboraciones con alcaldes para crear un padrón de “talento retornado”, incentivando el uso de la experiencia laboral adquirida en Estados Unidos para establecer emprendimientos locales.
Las autoridades subrayan el compromiso con los derechos de estos mexicanos. No solo se trata de recibir a deportados, sino de reinsertar a ciudadanos plenos en la vida pública. A medida que la presión política en Washington se mantiene, la administración estatal deberá ajustar su enfoque y presupuesto para atender las crecientes necesidades de la población migrante.