Villahermosa, Tabasco. - Daniel Arturo Casasús, amigo de la infancia de Andy López Beltrán, ha sido señalado por firmar contratos por casi 12 millones de pesos con empresas asociadas a la familia Bermúdez Requena. La investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) destapa vínculos preocupantes entre estos contratos y la corrupción en el estado.
El informe detalla que Casasús, actual secretario de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas de Tabasco, no solo firmó con empresas que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha catalogado como factureras, sino que también está vinculado a una compañía relacionada con esta familia polémica, que ha sido acusada de actividades criminales.
Uno de los contratos cuestionados fue otorgado a Construagreados Hopelchén, cuya legalidad está bajo sospecha debido a que un empleado de la familia Bermúdez Requena es su apoderado. Otro contrato fue con Comercio y Construcción de Tabasco, que usa una dirección directamente relacionada con la familia. Estos elementos agravan las acusaciones de corrupción en el gobierno local.
Las investigaciones también revelan que Pablo Jiménez Pons, quien era subordinado de Casasús, está relacionado con la familia Bermúdez Requena, siendo yerno de Hernán Bermúdez. Su reciente salida del cargo en un contexto de detención familiar indica posibles conexiones que se extienden más allá de estos contratos.
La relación cercana entre Daniel Casasús y Andy López Beltrán ha levantado cuestionamientos sobre la transparencia en las administraciones públicas locales. Esta situación pone en el centro del debate a la administración de Claudia Sheinbaum, en un momento en que la política nacional enfrenta una creciente presión por acusaciones de corrupción.