Ramos Arizpe, Coahuila. - El obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González García, llamó a la solidaridad tras el despido de cerca de mil 900 trabajadores en la planta de General Motors en Ramos Arizpe. Sugirió la creación de bolsas de trabajo en parroquias y templos como una vía para ayudar a los afectados en su búsqueda de empleo.
La decisión de GM responde a una reducción en su producción debido a la desaceleración en el mercado de vehículos eléctricos. Ante esta situación, González García instó a la comunidad a no perder la fe en que pronto encontrarán nuevas oportunidades laborales. Resaltó la importancia del apoyo mutuo entre empresas y trabajadores en la región.
El Gobierno de Coahuila y la administración municipal de Ramos Arizpe están organizando ferias de empleo en colaboración con cámaras empresariales, con el objetivo de reintegrar a los trabajadores desempleados en el mercado laboral. Además, el obispo propuso que las parroquias puedan funcionar como intermediarios, informando a los feligreses sobre nuevas ofertas laborales.
Durante una misa celebrada por la conmemoración del 30 aniversario de la parroquia San Pablo Apóstol, González García enfatizó la necesidad de la comunidad para unirse y colaborar en la superación de esta crisis laboral. Manifestó su intención de ayudar a los feligreses que enfrentan dificultades, subrayando el compromiso social dentro de la pastoral.
Es fundamental que las comunidades se organicen y que cada parroquia mantenga un canal de comunicación sobre oportunidades de empleo, apuntó el obispo. El llamado a la unión y la acción comunitaria se convierte en un mensaje esperanzador en tiempos de incertidumbre laboral.