Querétaro, Querétaro. - El 15 de enero se conmemoraron 300 años del inicio de la construcción de Los Arcos, un emblemático acueducto que representa la ingeniería virreinal y una leyenda de amor imposible. Su construcción comenzó en 1726 para abastecer de agua a un convento local.
El costo total fue de 112 mil 791 pesos, con una significativa aportación de Juan Antonio de Urrutia y Arana, quien también diseñó el proyecto. Con una longitud de mil 298 metros y 74 arcos, esta obra fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996.
Visitar Los Arcos permite apreciar su grandeza desde el mirador del Ejército Republicano y la plaza de Los Arcos, lugares ideales para disfrutar de esta maravilla arquitectónica.