Durango, Durango. - El arzobispo Faustino Armendáriz expresó su firme rechazo a la despenalización del aborto en Durango, comparando esta práctica con la contratación de un sicario para matar a un bebé no nacido. Destacó que interrumpir un embarazo es un tema que no admite negociación.
Durante una reciente declaración, Armendáriz fue interrogado sobre la presión ejercida por colectivos feministas en el Congreso del Estado. Resaltó que la postura de la Iglesia Católica sobre la vida y la concepción es clara, y que no cambiará en respuesta a las demandas externas.
El arzobispo enfatizó su respeto hacia las opiniones diversas, pero instó a los legisladores a mantener coherencia en sus decisiones. Afirmó que cualquier intento de legalizar el aborto contradice el principio católico de proteger la vida desde su inicio.
Armendáriz también hizo un llamado a la sociedad para reflexionar sobre este asunto, recordando que el debate sobre la despenalización del aborto sigue siendo un tema candente en Durango. La Iglesia continuará defendiendo su visión sobre la vida, mientras las discusiones en el ámbito legislativo siguen en curso.
La objeción del arzobispo se suma al debate nacional sobre el aborto, donde diversas voces, tanto a favor como en contra, siguen surgiendo en distintos estados del país.