Mérida, Yucatán. - La población juvenil en Yucatán enfrenta un grave riesgo por el creciente uso de vapeadores, según advierte Naomi Trejo Varguez, responsable de espacios libres de humo en la Universidad Autónoma de Yucatán. Estos dispositivos, aunque prohibidos, son fáciles de acceder y potencialmente más peligrosos que los cigarrillos convencionales.
Trejo Varguez destaca que los vapeadores pueden ofrecer entre 2,500 y 10,000 inhalaciones, en comparación con las aproximadamente 120 de un cigarrillo tradicional. Este acceso a la nicotina, además, es atractivo para los jóvenes al presentarse con sabores llamativos. La edad de inicio en el consumo de tabaco ha bajado de 12 a 8 años, impulsada por productos que parecen juguetes.
Muchos adolescentes creen que los vapeadores son inofensivos, ya que suelen pensar que contienen únicamente agua con saborizante. Sin embargo, Estos dispositivos contienen sustancias tóxicas como propilenglicol, que son perjudiciales para la salud. La adicción se acelera debido a la facilidad de uso y la disponibilidad constante, lo que incrementa los riesgos.
Los vapeadores son particularmente peligrosos ya que, aunque pueden tener menor concentración de nicotina, su consumo es libre y frecuente. Trejo Varguez indica que un joven puede terminar un vapeador de 2,500 inhalaciones en un fin de semana, lo cual es equivalente a fumar más de 20 cajetillas de cigarrillos.
Para concienciar a los padres, se hace un llamado para que vigilen a sus hijos y reconozcan los mitos que rodean el uso de vapeadores. La capacitación sobre el daño potencial de estos dispositivos es crucial, ya que su uso puede estar relacionado con el consumo de otras sustancias, además de cigarrillos y cannabis.