Dzidzantún, Yucatán. - El Ayuntamiento de Dzidzantún, bajo la dirección del alcalde Ángel “Apín” Guerrero Vivas, implementa la retención de salarios a trabajadores municipales que no se encuentren al día con el pago del impuesto predial o el servicio de agua potable. Esta práctica ha generado una notable preocupación entre el personal, que argumenta que no puede condicionar el salario a obligaciones fiscales ajenas a su trabajo.
Diferentes empleados de la administración local han declarado que la instrucción de retener salarios proviene directamente del alcalde y la tesorera, Mirza Jiménez. La medida afecta a aproximadamente 350 trabajadores, quienes manifiestan su temor ante posibles represalias por realizar denuncias. Sin comprobante de pago, se les informa que no recibirán su quincena, lo que ha desatado la indignación de los afectados.
La retención de salarios es considerada por los empleados como una estrategia coercitiva para aumentar la recaudación municipal, un tema que ha suscitado críticas por la mala gestión de recursos. Se cuestionan los métodos, cuando hay ingresos provenientes de otras fuentes, como el Impuesto Sobre Adquisición de Inmuebles (ISAI) en la zona costera, que no se transparentan adecuadamente.
Las voces de los inconformes piden que el salario no se utilice como una herramienta de presión y exigen un manejo más responsable de los fondos públicos. Los empleados buscan certeza laboral-40-horas/">laboral y un respeto más profundo de la ley en la administración municipal, así como claridad en el destino de los ingresos fiscales. En el actual clima laboral de Dzidzantún, la seguridad económica de los trabajadores está en la cuerda floja.
Próximamente, los empleados municipales planean organizarse para presentar sus quejas ante las autoridades pertinentes, buscando una respuesta justa y acorde a sus derechos.