Rosarito, Baja California. - El Gobierno de Baja California prevé financiar las obras complementarias asociadas a la planta desaladora de Rosarito sin elevar las tarifas de agua para la población. Esta iniciativa busca asegurar el suministro de agua en la región, a pesar del incremento en la demanda hídrica.
El Secretario de Hacienda del Estado, José Andrés Pulido Saavedra, informó que se propondrá un préstamo a largo plazo al Congreso del Estado, destinado exclusivamente a inversión pública productiva. Este financiamiento se utilizará para la infraestructura necesaria para trasladar agua desde la planta desaladora hacia las ciudades de Tijuana, Rosarito y Ensenada.
La planta de desalación tendrá una capacidad de 2 mil 200 litros por segundo y requerirá una inversión total de aproximadamente 10 mil millones de pesos, aportados por el gobierno federal. Por su parte, el Estado asumirá los costos de las obras complementarias, estimados en 5 mil 159 millones de pesos. La autorización previa de 2 mil 200 millones de pesos ya está en vigor para estas obras.
Se buscará complementar el financiamiento con 2 mil 960 millones de pesos a través del Bono Verde II, que tendrá un plazo de 30 años y condiciones financieras favorables. Este préstamo será gestionado con el apoyo del Banco de Desarrollo de América del Norte, institución que ofrece tasas competitivas, lo que facilita la capacidad de pago del Estado.
Baja California, actualmente en el lugar 11 en endeudamiento a nivel nacional, presenta un saldo de 17 mil 473 millones de pesos, manteniendo un sistema de alertas en un nivel sostenible. Las fuentes de pago del financiamiento se ubicarán en el impuesto sobre nómina, lo que asegura que no se afecten las participaciones federales. Este proyecto permitirá garantizar el suministro de agua potable por al menos 30 años, evitando aumentos significativos en las tarifas.