Veracruz, Veracruz. - Un reciente análisis del psicólogo Rubén Darío Salas Hernández revela que en los últimos años han surgido cambios significativos en la comunicación de los adolescentes, impulsados por el uso de plataformas digitales y el impacto de la pandemia de COVID-19. Este fenómeno ha transformado la forma en que los jóvenes interactúan entre sí, dejando atrás la comunicación cara a cara.
Durante una entrevista, Salas Hernández comentó que muchos adolescentes enfrentan desafíos para comunicarse directamente, debido a que sus interacciones han migrado casi en su totalidad a entornos virtuales. Aseguró que, aunque la tecnología proporciona múltiples ventajas, para aquellos de generaciones anteriores, comunicarse con los jóvenes se ha vuelto un reto debido a la brecha generacional en el uso de la tecnología.
El especialista enfatizó que esta generación ha estado marcada por un prolongado periodo de aislamiento, en el cual las redes sociales e Internet sirvieron como sus principales medios de conexión. Este contexto ha sido exacerbado por el auge de la inteligencia artificial, convirtiendo a las plataformas digitales en espacios claves para los adolescentes.
Salas Hernández instó a los adultos a familiarizarse más con la tecnología no con el objetivo de rechazarla, sino para establecer un diálogo más fluido con los jóvenes. También mencionó que los adolescentes actuales muestran una mayor disposición para discutir temas como la sexualidad, lo que resalta la importancia de abordarlos mediante la educación y el diálogo abierto.
El psicólogo también advirtió sobre la dificultad que enfrentan los jóvenes para interactuar en persona, instando a fomentar actividades presenciales como deportes y encuentros familiares. Resaltó que es vital que los adultos promuevan estas interacciones para ayudar a los jóvenes a desarrollar habilidades sociales.
Finalmente, Salas Hernández subrayó la necesidad de prestar especial atención a la salud mental de los adolescentes, ya que se ha incrementado el número de casos de depresión y ansiedad durante y después de la pandemia. Concluyó que es esencial utilizar los espacios disponibles para concientizar a la sociedad sobre esta problemática.