Mérida, Yucatán. - El Carnaval de Mérida, que durante años animó las principales calles de la ciudad, dejó una huella imborrable en la memoria colectiva. Esta festividad, que solía recorrer el Paseo de Montejo y el Centro Histórico, se ha transformado en un evento más restringido desde su traslado a la Plaza Carnaval en Xmatkuil en 2013.
La celebración, que rendía homenaje al Rey Momo, se caracterizaba por su colorido desfile que iniciaba en el Monumento a la Patria y culminaba en el barrio de San Juan. Este recorrido de más de dos horas atraía a miles de asistentes ansiosos por disfrutar de comparsas, carrozas y música. La cercanía con el público y el escenario histórico hacían de este evento algo excepcional en el panorama nacional.
El cambio de sede en 2013 fue una decisión controvertida del Ayuntamiento de Mérida, que argumentó motivos logísticos y de seguridad. Sin embargo, la medida generó descontento entre muchos ciudadanos que veían en el Paseo de Montejo un símbolo de la vida urbana y cultural de la ciudad. Para muchos, ese año marcó el fin de una tradición profundamente arraigada.
El último Carnaval en el Paseo de Montejo, celebrado en 2011, es recordado como uno de los mejores, con una participación masiva y artistas reconocidos. Este evento consolidó a Mérida como un referente en el ámbito de los carnavales en México. Aunque la festividad sigue vigente en Xmatkuil, el eco de aquellos desfiles y la conexión con el entorno histórico persiste en la memoria de la comunidad.
Hoy, a 14 años del último Carnaval en su ruta tradicional, la comunidad meridana sigue rememorando esos momentos, confirmando que esta celebración no solo es una fiesta, sino un componente esencial de la identidad cultural de Mérida.