Seyé, Yucatán. - Con el inicio de la Cuaresma a la vista, los carniceros y productores de carne en Seyé implementan medidas preventivas para enfrentar la baja demanda de productos cárnicos, generando así una caída en la producción durante los días de vigilia. Esta estrategia busca evitar el exceso de producto que podría resultar en pérdidas económicas.
Los abastecedores del mercado municipal han iniciado un plan de reducción de actividades, conscientes de que durante esta temporada religiosa se reduce considerablemente el consumo de carne, especialmente los miércoles y viernes de Cuaresma, según la tradición católica. Esta merma afecta directamente el flujo de clientes en los mostradores locales, obligando al gremio a adaptarse.
Los carniceros han explicado que la disminución en la producción es fundamental para su economía. Producir la misma cantidad de carne que en semanas ordinarias generaría excedentes, lo que se traduciría en mayores pérdidas. "No podemos permitirnos que la carne se quede en el mostrador, por eso los viernes el sacrificio de animales baja de manera considerable", comentaron los comerciantes.
Durante el resto de la semana, los carniceros continuarán abasteciendo a familias que no siguen estrictamente el ayuno cárnico. Esto les permite mantener un flujo de venta que contrarresta las pérdidas esperadas en los días de vigilia, asegurando la sostenibilidad de sus negocios.
Para los productores locales, la Cuaresma representa una época de desafíos y contrastes. Si bien sus ventas disminuyen drásticamente durante los días de abstinencia, también reconocen la importancia de la fe y las tradiciones dentro de la comunidad, factores que influyen en el comportamiento de consumo en esta temporada.