Durango, Durango. - La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) hizo un pronunciamiento sobre el traslado en camilla de una mujer de 102 años a un banco en la Zona Centro para realizar un trámite. Este evento resalta las dificultades que enfrentan las personas adultas mayores en su acceso a servicios financieros.
El organismo enfatizó que este caso representa un problema estructural en la atención que reciben las personas de la tercera edad, quienes a menudo deben cumplir con requisitos que no consideran sus limitaciones físicas y de salud. La CEDH calificó esta situación como maltrato institucional y discriminación por edad, pues los trámites administrativos no son inclusivos.
La CEDH recordó que la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores establece que no se debe discriminar a este sector. Las instituciones deben implementar ajustes y medidas que faciliten su acceso a los servicios, especialmente si presentan limitaciones físicas. La rigidez en la exigencia de requisitos, como la verificación de huellas digitales, puede comprometer sus derechos humanos.
Las autoridades instaron a las instituciones públicas y privadas a revisar sus protocolos para facilitar que las personas adultas mayores realicen sus trámites sin riesgos para su salud o dignidad. Se sugiere la creación de entornos adecuados que promuevan una atención sensible y humana.
Finalmente, la CEDH urgió a los bancos a adoptar medidas que mejoren la atención a adultos mayores, incluyendo la implementación de mecanismos alternativos de identificación y la capacitación de su personal.