Monclova, Coahuila. - La artista Adriana Cerecero ha dedicado más de diez años a explorar los misteriosos petroglifos del desierto de Coahuila. En 2023, organizó la exposición "Auras pétreas" para crear un sentido comunitario alrededor de estas inscripciones antiguas, pero su investigación tomó un nuevo rumbo tras el reconocimiento de Petroglifos en Corea del Sur por la UNESCO.
El interés de Cerecero se potenció al conocer la teoría del físico Anthony L. Peratt, quien sostiene que algunos petroglifos representan fenómenos celestes de plasma. Estas representaciones no solo reflejan el entorno de los antiguos pobladores, sino que podrían estar vinculadas a eventos astronómicos. Su meta es revisar esta conexión en su trabajo artístico e investigativo, lo que abre un camino inexplorado.
Cerecero mencionó que, tras investigar la repetición de ciertos símbolos globales, un antropólogo había sugerido que podría tratarse de una "memoria colectiva". Sin embargo, los modelos de Peratt han sido cruciales para entender la posible relación entre estos patrones y fenómenos naturales, como las auroras boreales que creaban visuales impactantes.
Actualmente, la artista se ha asociado con la Facultad de Artes Plásticas de la Universidad Autónoma de Coahuila para documentar petroglifos que asemejan lo que Peratt ha propuesto. La iniciativa busca resaltar el patrimonio cultural de Coahuila, además de realizar un llamado a instituciones y convocatorias internacionales para expandir esta investigación y reconocer la existencia de estos símbolos en diversas culturas del mundo.
Este enfoque interdisciplinario en la exploración de petroglifos podría no solo enriquecer la mirada hacia el arte prehistórico, sino también posicionar a Coahuila como un punto de referencia en grandes discusiones culturales y científicas a nivel global.