Ramos Arizpe, Coahuila. - El gobernador Manolo Jiménez Salinas anunció que tras el despido de 1,900 trabajadores en la planta de General Motors, hay más de 2,000 vacantes disponibles en la Región Sureste. Estas oportunidades abarcan tanto industrias como la construcción, facilitando así una rápida reintegración laboral.
Jiménez Salinas indicó que su administración está implementando estrategias para apoyar a los despedidos en su reincorporación al mercado laboral. Los despidos se atribuyen a la caída de ventas de autos eléctricos en Estados Unidos, relacionada con la eliminación de subsidios para compradores de estos vehículos.
El gobernador destacó que, mediante un protocolo de empleo, se han estado contactando a los trabajadores afectados. Este proceso incluye vinculación con otras empresas que requieren personal y asegura que la mayoría de los despedidos podrán reubicarse pronto. Durante un evento similar hace un año y medio, se logró reintegrar a todos los trabajadores despedidos.
Además, representantes de General Motors comunicaron que están considerando nuevas inversiones en la fabricación de vehículos de combustión interna. Este enfoque busca impulsar la producción local y generar más empleos en la región.
La Secretaría de Economía y la Secretaría del Trabajo colaboran en este esfuerzo, además de la colaboración con sindicatos y empresas de construcción, como la CMIC y la CANADEVI. El gobierno estatal está comprometido con la recualificación de los trabajadores despidos y la prevención de futuras pérdidas laborales.