Guadalajara, Jalisco. - El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede resultar fatal, especialmente en niños menores de cinco años. En 2023, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó aproximadamente 95,000 muertes globalmente debido a esta enfermedad, destacando su impacto devastador en las poblaciones más vulnerables.
El sarampión es causado por el paramixovirus del género Morbillivirus y se propaga fácilmente a través de la respiración, tos o estornudos de una persona infectada. Aunque cualquier persona puede contagiarse, los niños son los más afectados y enfrentan un riesgo mayor de desarrollar complicaciones graves, incluyendo ceguera y problemas renales, que pueden conducir a la muerte.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó que muchos de los casos y muertes ocurren en países en desarrollo, particularmente en regiones de África y Asia, donde el acceso a la atención médica es limitado. Alrededor del 95% de las muertes por sarampión se registran en naciones con bajos ingresos per cápita y deficientes infraestructuras sanitarias.
La capacidad del sarampión para desencadenar epidemias pone de manifiesto la urgencia de la vacunación. Entre 2000 y 2023, la OPS estimó que la vacuna contra el sarampión evitó aproximadamente 6.2 millones de muertes en las Américas y 93.7 millones a nivel mundial desde 1974. La inmunización sigue siendo la herramienta más efectiva para combatir esta enfermedad.
Es fundamental que las comunidades refuercen los programas de vacunación para prevenir el sarampión y sus complicaciones. La conciencia sobre la importancia del esquema completo de vacunación puede marcar la diferencia en la salud pública y reducir significativamente la mortalidad infantil asociada con esta enfermedad.