Chichén Itzá, Yucatán. - El conflicto entre artesanos y autoridades en Chichén Itzá continúa sin resolución tras una nueva mesa de diálogo. Ayer, representantes del Gobierno del Estado y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se reunieron, pero no se alcanzaron acuerdos, lo que llevó a los vendedores a retirarse de la mesa.
La reunión fue solicitada por los artesanos, quienes pidieron aplazar la sesión que estaba programada para el viernes anterior. En el encuentro, las autoridades reiteraron su disposición al diálogo y a encontrar soluciones respetuosas con la legalidad. No obstante, las negociaciones no avanzaron, lo que genera incertidumbre entre quienes dependen del turismo en la zona.
Ambas instituciones insisten en su interés por reabrir la Zona Arqueológica de Chichén Itzá y continuar la comunicación con artesanos y comerciantes locales. Las autoridades buscan asegurar la atención a los visitantes, así como la seguridad de los trabajadores y del público. Recordaron que Chichén Itzá es propiedad del Estado y su resguardo corresponde legalmente al INAH.
El conflicto se inició entre el 18 y el 19 de mayo, cuando artesanos y comerciantes de Pisté denunciaron el cierre de accesos al parador turístico. La colocación de rejas y la falta de acuerdos afectaron directamente su fuente de ingresos. Los inconformes acusan al Gobierno estatal y a las autoridades de intentar reorganizar la actividad comercial sin consensos claros.
La tensión aumentó cuando, tras la protesta por parte de los artesanos, se anunció el cierre temporal de Chichén Itzá. Desde entonces, se han llevado a cabo varias mesas de negociación, pero no ha habido acuerdo definitivo. Este caso no solo tiene repercusiones económicas, sino que también plantea un debate sobre el control de la actividad comercial en uno de los patrimonios culturales más importantes de México.