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Conservación del ajolote en Durango fortalece ecosistemas locales

En Durango, el ajolote es objeto de conservación en su hábitat principal, promoviendo ecosistemas saludables y sostenibles.

El ajolote, especie emblemática por su historia y regeneración, recibe atención en su hábitat natural.
Foto: Especial

Durango, Durango. - En el Parque Ecológico "El Tecuán", se implementan esfuerzos significativos para la conservación del ajolote, una especie vulnerada, reconocida por su capacidad de regeneración y su importante papel en los ecosistemas saludables. Este espacio natural protegido es clave para su desarrollo y supervivencia.

El ajolote, originario de México y en peligro de extinción, se encuentra en cuerpos de agua de alta calidad ambiental. Su conservación es crítica, pues enfrenta amenazas derivadas de la contaminación, el cambio climático y la pérdida de hábitat. Las actividades de divulgación y educación ambiental, realizadas cada 1 de febrero en el Día Nacional del Ajolote, refuerzan la importancia de proteger esta especie.

Durante los eventos del Día Nacional del Ajolote, se llevó a cabo una conferencia por Mirna Grisel García Castillo, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). La experta compartió su conocimiento sobre las características biológicas del ajolote, su ciclo de vida y su rol crucial en la salud ecológica de los cuerpos de agua.

La investigadora subrayó que el Parque Ecológico “El Tecuán” ofrece un ambiente propicio para la conservación del ajolote, libre de contaminación y de especies invasivas. Este santuario de biodiversidad se valora por su estabilidad ecológica, lo que lo convierte en un modelo para esfuerzos de conservación a nivel nacional.

El interés de la comunidad y la colaboración entre las instituciones gubernamentales y académicas son vitales para la preservación del ajolote. García Castillo enfatizó que educar sobre el ajolote es fundamental para su protección y para el mantenimiento de los ecosistemas que habita.

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