Álvaro, Tabasco. - Un derrame de petróleo afecta desde el 18 de marzo a comunidades de Tabasco y Veracruz, extendiéndose a lo largo de 630 kilómetros en el Golfo de México. La situación pone en peligro más de 125 arrecifes que son vitales para la salud de los ecosistemas marinos de la región.
Organizaciones ambientales informaron que las playas en municipios como Tamiahua, Tuxpan y Cazones tienen presencia de chapopote, una sustancia perjudicial para la flora y fauna local. Este daño ecológico es particularmente preocupante ya que el Corredor Arrecifal del Suroeste es esencial para la biodiversidad marina, al ser hogar de muchas especies.
La Red del Corredor Arrecifal del Golfo reporta que la situación de los arrecifes aún no está clara, y que estos son el sustento de aproximadamente 16,000 familias pesqueras. Activistas señalaron que las acciones de limpieza anunciadas no son las esperadas, ya que muchas playas permanecen sin atención adecuada. Mientras Pemex reporta un 85% de limpieza, comunidades locales contradicen estas afirmaciones, mencionando que 26 sitios no han sido atendidos.
El derrame coincide con la temporada de anidación de cinco especies de tortugas en peligro de extinción. Hasta el 21 de marzo, se encontraron varios animales marinos muertos con rastros de hidrocarburos. La situación también afecta a los manglares, que son cruciales para otros hábitats costeros, donde se han registrado muertes de especies protegidas, complicando aún más el problema ecológico.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que la fuente del derrame es un barco privado y que la Fiscalía mexicana investiga el incidente. Además, anunció que se coordinará la limpieza con Profepa y Semarnat, mientras que la responsabilidad recae en la empresa propietaria del barco. Grupos ambientalistas han exigido una respuesta más efectiva para abordar esta crisis y proteger los ecosistemas afectados.