Concordia, Sinaloa. - A un mes de la desaparición de catorce mineros en Concordia, las familias de las víctimas claman por respuestas y transparencia de las autoridades. Acusan a las instituciones de ofrecer versiones contradictorias sobre el estado de las investigaciones y la falta de apoyo por parte de la minera involucrada.
Desde el 23 de enero, día en que diez trabajadores del campamento La Clementina fueron privados de la libertad, la situación ha generado protestas y reclamos. Cuatro mineros más también fueron desaparecidos en circunstancias similares, lo que ha llevado a la localización de fosas clandestinas y la detención de cuatro sospechosos vinculados a una organización criminal. Hasta ahora, cinco trabajadores han sido hallados sin vida.
La zona es controlada por facciones del Cártel de Sinaloa, específicamente Los Chapitos y La Mayiza, quienes compiten por el dominio del territorio. La guerra interna ha incrementado la violencia, con un saldo de más de 2,400 víctimas y cerca de 1,500 personas desaparecidas en el estado. Las mineras, como Vizsla Silver Corp, operan en un ambiente desafiante, ya que el Cinturón de Plata concentra recursos mineros pero está amenazado por la actividad delictiva.
Vizsla Silver Corp, que explora una extensa área en Concordia, ha enfrentado problemas de seguridad, incluyendo la suspensión temporal de actividades en el pasado. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, indicó que no existen denuncias registradas de extorsión en relación a la empresa, lo cual contrasta con los testimonios de extrabajadores que han sido testigos de situaciones de riesgo y criminalidad.
Los mineros desaparecidos incluyen a trabajadores con experiencia, como Francisco Antonio Esparza Yañez y Saúl Alberto Ochoa Pérez. La falta de información por parte de las autoridades y la minera ha generado un profundo descontento. Las familias seguirán exigiendo justicia y esclarecimiento sobre lo sucedido, mientras se espera que las investigaciones avancen.