Michoacán, México. - Investigadores y estudiantes de la UNAM han identificado una nueva especie de lagartija caimán, la Gerrhonotus occidentalis, tras diez años de investigación. Este descubrimiento, que se llevó a cabo en la Reserva de la Biosfera Chamela-Cuixmala, resalta la biodiversidad única de México y su importancia ecológica.
La Gerrhonotus occidentalis fue confundida anteriormente con su pariente Gerrhonotus liocephalus debido a las similitudes físicas. Sin embargo, los análisis genéticos han confirmado que se trata de una especie distinta, con ejemplares que pueden llegar a medir hasta 50 centímetros. Este hallazgo es significativo, considerando que México es el quinto país más megadiverso del mundo.
La nueva lagartija es endémica de la vertiente del Pacífico mexicano. Los estudios han demostrado su presencia en estados como Nayarit, Sinaloa, Colima, Jalisco, Michoacán y Guerrero. La especie prefiere habitar en bosques tropicales caducifolios, ecologías caracterizadas por climas cálidos y sequías marcadas. A pesar de su tamaño y apariencia, no es venenosa, un dato que busca corregir conceptos erróneos en comunidades locales.
La utilización de tecnología genética avanzada fue clave en la identificación de esta nueva especie. Un desafío importante fue la escasez de ejemplares en condiciones adecuadas, ya que muchos estaban encontrados en estado deplorable. La genética permitió a los herpetólogos distinguir diferencias en colores y estructuras de escamas, indicando que se trataba de una nueva especie.
Este descubrimiento enfatiza la necesidad de proteger y conservar a la Gerrhonotus occidentalis, que a menudo es eliminada por su apariencia. La educación ambiental es crucial para cambiar la percepción sobre estos reptiles y contribuir a la conservación de la biodiversidad.