Morelia, Michoacán. - Cada año, alrededor del 30 % de los alimentos producidos en el mundo se desperdicia, lo que representa una crisis económica y un grave problema ambiental. Luis Fernando González Martínez, académico de la UNAM, advirtió que si se reunieran todos los desechos alimentarios, formaría un país que ocuparía el tercer lugar en emisiones de gases de efecto invernadero, solo detrás de China y Estados Unidos.
En México, se pierden 30 millones de toneladas de alimentos anualmente, con el 40 % de la producción terminando en la basura. La alarmante cifra es que un tercio de este desperdicio ocurre en los hogares, según datos de la Secretaría de Bienestar. Estos residuos generan aproximadamente 36 millones de toneladas de CO2 al año, volviendo a México uno de los principales contribuyentes a la contaminación por desechos.
González Martínez expuso que es fundamental distinguir entre pérdida y desperdicio. La pérdida se genera en la cadena de producción, mientras que el desperdicio ocurre en la etapa de consumo. Datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indican que el 14 % de los alimentos se pierde en la cosecha y distribución, y el 17 % se desperdicia en el ámbito de la venta y el consumidor final.
Además, el Banco Mundial reportó en 2013 que en México se desaprovecha un alto porcentaje de varios alimentos esenciales, como el 28.7 % de las tortillas y el 43.1 % del pan blanco. Irónicamente, México posee el segundo banco de alimentos más grande del mundo, lo que resalta la gravedad del desperdicio.
Los especialistas sugieren medidas para reducir el desperdicio. Es crucial planear porciones adecuadas, almacenar los alimentos correctamente y optar por productos locales y de temporada. También se destaca la importancia de rescatar ingredientes tradicionales de la gastronomía mexicana y de implementar tecnologías innovadoras que respeten la identidad alimentaria.