Cancún, Quintana Roo. - La detención de Eduardo Albor, director general de Dolphin Discovery, tuvo lugar este jueves en un operativo llevado a cabo por la Guardia Nacional. El empresario fue interceptado sobre la avenida Uxmal, cerca del palacio municipal, lo que generó una fuerte movilización federal y cierre momentáneo de la vialidad.
El impacto del operativo causó sorpresa entre los automovilistas y peatones, quienes inicialmente pensaron que se trataba de un enfrentamiento armado. Albor viajaba en una camioneta negra acompañado por dos personas cuando los agentes federales bloquearon el paso del vehículo para ejecutar una orden de captura, la cual se complicó debido a la resistencia del empresario.
Durante la detención, Albor opuso resistencia, lo que resultó en un forcejeo y la necesidad de que se recurriera a más efectivos para someterlo y realizar su traslado al ministerio público federal. Las autoridades no han confirmado oficialmente los motivos de su detención, aunque se ha mencionado que podría estar vinculado a presuntos delitos financieros.
El contexto financiero de Dolphin Discovery añade tensión a la situación. Recientemente, la Unidad de Inteligencia Financiera ordenó el congelamiento de las cuentas bancarias de Controladora Dolphin, afectando su estructura operativa. Además, la empresa enfrenta nuevas regulaciones en protección animal que complican su modelo de negocio, sumándose a un proceso de concurso mercantil por deudas superiores a 200 millones de dólares.
La trayectoria de Eduardo Albor en la empresa ha estado llena de retos, especialmente tras su regreso en septiembre de 2025. Su detención representa un punto crítico para Dolphin Discovery y puede tener consecuencias en el sector de parques marinos y entretenimiento con fauna silvestre. La movilización federal en Cancún destaca la gravedad del caso y anticipa un procedimiento legal que podría extenderse más allá de lo inmediato.