Municipio, Estado. - El primer domingo de febrero se celebra el Día de la Pachamanca, una técnica ancestral de cocción andina, reconocida por su aporte cultural y nutricional. Esta forma de cocinar, que utiliza piedras precalentadas enterradas en el suelo, tiene sus raíces entre 7,000 y 8,000 años antes de Cristo.
La Pachamanca, que se traduce como “olla de tierra”, reunió a diversas culturas prehispánicas. Tradicionalmente, se combinan carnes como cordero, cerdo, pollo y cuy, junto a tubérculos y vegetales típicos de la región, creando un plato que respeta la biodiversidad local. Los ingredientes se cocinan lentamente, preservando los sabores auténticos y la tradición culinaria.
Esta preparación impulsa la sostenibilidad al promover el uso de cultivos y especies pecuarias autóctonas. Más de 1.8 millones de familias participan en su cadena productiva, garantizando el desarrollo rural y oportunidades económicas en las distintas regiones del país. Esto fortalece sistemas agrícolas diversificados y resilientes.
Desde un enfoque nutricional, la Pachamanca aporta proteínas de calidad, hierro y carbohidratos complejos, convirtiéndola en un alimento equilibrado que favorece una alimentación saludable basada en productos locales. Su relevancia no solo es histórica, sino que también contribuye al bienestar de las poblaciones actuales.
La Pachamanca fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación en 2003, y el Día de la Pachamanca se estableció formalmente en 2015, asegurando su promoción a nivel nacional. En este contexto, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) continúa resaltando su importancia como símbolo de biodiversidad y agricultura familiar.