Tizimin, Yucatán. - En el Día Mundial de las Aves Migratorias, especialistas resaltan la necesidad de preservar los hábitats naturales en la Península de Yucatán. Este evento, celebrado el segundo sábado de mayo, busca crear conciencia sobre la importancia de estas especies que cruzan grandes distancias en su búsqueda de refugio.
Julián Rojas, biólogo ambiental, indicó que las aves juegan un papel vital en los ecosistemas, colaborando en la polinización, control de plagas y dispersión de semillas. Además, son indicadoras de la salud ambiental, y su presencia indica un equilibrio ecológico en su entorno. Proteger sus hábitats resulta esencial para garantizar su continuidad.
México, con aproximadamente mil 107 especies de aves, destaca por su rica biodiversidad. La Reserva de la Biosfera Ría Lagartos es uno de los refugios más importantes del país, albergando 333 especies tanto migratorias como residentes. El flamenco rosa (Phoenicopterus ruber ruber) es uno de los emblemas principales de esta reserva, destacando su zona de anidación en la cuenca de El Cuyo.
Además, la reserva es hogar de colonias de aves importantes, incluyendo gaviotas y golondrinas de mar, que superan los 10 mil ejemplares en total. Estas aves, junto con el pelícano café y diversas garzas, encuentran en los humedales su fuente de alimento y lugar de reproducción, siendo vitales para el ecosistema local.
Entre noviembre y febrero, más de 300 mil aves acuáticas migratorias llegan a la costa norte de Yucatán, buscando refugio. La presencia de estas aves subraya la importancia de espacios protegidos como Ría Lagartos y Celestún. Rojas llamó a cuidar los manglares y humedales, enfatizando que la preservación de las aves también significa resguardar el futuro del medio ambiente.