San Pedro Garza García, Nuevo León. - La emboscada del 4 de abril de 1865 en el arroyo del Tío Díaz destaca como un episodio significativo en la resistencia contra el Imperio de Maximiliano. El coronel Wincar y sus fuerzas lograron desbandar al ejército enemigo, poniendo fin a su liderazgo con la muerte de su comandante.
La participación de ciudadanos de Allende y la actual Villa Unión fue crucial, generando confusión en el enemigo mediante gritos y movimientos estratégicos. Aún se recuerda la valentía de doña Paulina, quien desarmó a tres soldados imperialistas, poniendo su vida en riesgo para asegurar la victoria.
La leyenda cuenta que tras la batalla, el cuerpo de Tabachinski fue tratado de diversas maneras, incluso arrojado a los cerdos en una versión de la historia. Las diferencias en los relatos subrayan la importancia del evento en la memoria colectiva, pues marca no solo la victoria, sino también la lucha de quienes defendieron su territorio.
En 1937, se erigió un monumento en honor a los héroes de esta batalla, inscribiendo los nombres de aquellos que arriesgaron todo. Sin embargo, el legado de muchos, incluido Wincar, ha pasado desapercibido para las generaciones actuales, aunque algunas calles en honor a los héroes sobreviven en nombres.
Este 2023 marca el aniversario 161 de la emboscada, recordando a un grupo de valientes que se enfrentó a las fuerzas imperiales. La historia de la emboscada del 4 de abril sigue siendo vital para entender la memoria y el orgullo colectivo de Coahuila.