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Engelberto Polino Sánchez llama a la acción social desde la Catedral

El obispo de Tepic, Engelberto Polino Sánchez, insta a la acción social y la justicia en su reciente homilía.

El obispo de Tepic aboga por el compromiso ciudadano y la justicia social.
Foto: Especial

Tepic, Nayarit. - Engelberto Polino Sánchez, obispo de la Diócesis de Tepic, enfatizó en su homilía del V Domingo del Tiempo Ordinario la necesidad de que el cristianismo actúe como un agente de conservación en la sociedad. En su discurso, abordó las "patologías morales" que afectan a la comunidad, destacando la importancia de la justicia y la atención a los necesitados.

El obispo basó su mensaje en el libro de Isaías, señalando que la fe debe estar ligada a acciones concretas, como ayudar al hambriento. Polino Sánchez argumentó que la salud de Nayarit dependerá de la eliminación de las opresiones institucionales y que la auténtica fe se manifiesta a través de la protección de los vulnerables. A lo largo de su intervención, advirtió sobre la corrosión que la corrupción ha causado en las instituciones.

La metáfora de la sal, extraída del Evangelio según San Mateo, fue central en su discurso. Polino indicó que la sal actúa como un conservador esencial en la vida cotidiana y que la Iglesia debe desempeñar un papel crucial en mantener la integridad moral. Criticó la corrupción diciendo que el mal prospera en un entorno que le permite sobrevivir. La clave para contrarrestar esta corrupción es la presencia de líderes éticos en posiciones de poder.

También abordó el concepto de luz, instando a los ciudadanos a que su fe no se limite al entorno privado. Citando el salmo, invitó a la comunidad a compartir sus propias luchas para convertirse en un faro de apoyo para otros. Esta transformación del sufrimiento en solidaridad activa es fundamental para crear una comunidad más fuerte y unida.

Finalmente, Polino presentó una campaña en el Día del Seminario, resaltando la formación de nuevos líderes como un pilar para el futuro de la diócesis. La misa dominical se convirtió en un llamado al compromiso civil, recordando a todos que ser sal y luz significa contribuir activamente para erradicar lo malo en la sociedad.

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