Carmen, Campeche. - La erosión en la carretera federal 180, que conecta el Pueblo Mágico de Sabancuy con la villa de Isla Aguada, está provocando un nuevo deslave a la altura del kilómetro 77. Este deterioro, atribuido a daños por oleaje, pone en riesgo uno de los carriles de tránsito.
El incremento en el nivel del agua y las corrientes marinas han desgastado la capa de tierra que sostiene la carretera. Esto se suma al constante tránsito de vehículos, incluidos automóviles particulares y autobuses, que causan vibraciones que podrían acelerar el deterioro de la estructura.
Los conductores que utilizan este tramo se enfrentan a un riesgo creciente, dado que la única medida preventiva implementada ha sido la colocación de conos de señalización, considerados insuficientes ante el peligro de deslave. La situación es preocupante ya que el desgaste podría llegar al segundo carril de la vía.
En abril, la gobernadora Layda Sansores San Román reportó el primer incidente en el mismo tramo y se activaron medidas de reparación. En esa ocasión, se enviaron camiones con piedras grandes para reforzar la estructura dañada y frenar la erosión.
Las autoridades locales deben evaluar la situación con urgencia para implementar soluciones efectivas que garanticen la seguridad de los viajeros en la carretera Sabancuy-Isla Aguada.