Tijuana, Baja California. - El ingeniero estructural César Ulises López Torres cuestionó la planeación y los costos del Viaducto Elevado de Tijuana, que han superado los 10 mil millones de pesos, una cifra significativamente mayor a la presupuestada inicialmente. Esta obra ha generado preocupación en la comunidad sobre su efectividad en mejorar la movilidad en la ciudad.
López Torres, quien participó en una reunión del Consejo de Organizaciones Ciudadanas Independientes (Coci), destacó que, aunque el proyecto es monumental, no resuelve los problemas de movilidad en otras áreas importantes de Tijuana. Ha expresado que la planificación no fue adecuada y que la crítica principal es que no se presentó un desarrollo completo del proyecto.
Desde el punto de vista técnico, el ingeniero argumentó que la falta de espacio ha generado problemas como la ausencia de acotamiento. Esto significa que, en situaciones de emergencia, como vehículos descompuestos o curvas peligrosas, el viaducto no puede ofrecer una solución eficiente, lo que representa un riesgo para los usuarios.
López Torres también recordó que el expresidente Andrés Manuel López Obrador había anunciado financiamiento de 10 mil millones de pesos provenientes de aduanas para este proyecto, inicialmente estimado entre cuatro mil y cinco mil quinientos millones de pesos durante la administración de los exgobernadores Francisco "Kiko" Vega y Jaime Bonilla. La discrepancia en los costos es un indicativo de que el proyecto no se manejó con la seriedad necesaria desde su concepción.
La crítica hacia la falta de planeación y el aumento de costos plantea preocupaciones sobre la capacidad del gobierno para ejecutar obras tan ambiciosas. A pesar de calificar el viaducto como una obra "grandiosa" que ofrece cierto alivio en la movilidad, el ingeniero advierte que está fuera del presupuesto previsto y que su implementación debe ser analizada con mayor profundidad en el futuro.