Concordia, Sinaloa. - Carlos Esparza, hijo de Antonio Esparza, un minero desaparecido de 67 años, sostiene la esperanza de encontrar a su padre tras la tragedia en el campamento minero La Clementina. Este hecho ha dejado a diez trabajadores en calidad de desaparecidos desde el 23 de enero.
Durante una marcha organizada por la Asociación de Ingenieros de Minas y Metalurgistas, Carlos expresó su deseo de mantener una actitud positiva a pesar de la angustia. "Mantenemos la esperanza", afirmó, destacando la dificultad emocional que la noticia de la desaparición de su padre y de sus compañeros ha causado en sus familias.
Carlos enfatizó la trayectoria profesional de su padre, geólogo egresado de la Universidad de Sonora con más de 40 años de experiencia en la industria minera. Su trabajo y dedicación son recordados por sus colegas y familiares. A pesar de la tragedia, el hijo busca mantener la comunicación con las autoridades sobre los esfuerzos de búsqueda.
El 3 de febrero, se hallaron a cinco trabajadores asesinados en fosas clandestinas, mientras que otros cinco permanecen desaparecidos. Carlos aseguró que su familia ha colaborado con las autoridades proporcionando muestras de ADN para facilitar la identificación de las víctimas. Aclaró que la empresa Vizsla Silver no debería ser responsabilizada por la violencia que los mineros han enfrentado en la región.
Carlos también recordó que la inseguridad afecta la confianza de las empresas en el sector, lo que repercute en las oportunidades laborales en el área. La lucha por justicia y seguridad continúa mientras los familiares y amigos de los desaparecidos esperan información sobre el paradero de sus seres queridos.