Tequila, Jalisco. - Trabajadores turísticos del municipio de Tequila han denunciado prácticas de extorsión bajo la administración del exalcalde Diego Rivera. Según testimonios, funcionarios exigían pagos indebidos y aplicaban sanciones arbitrarias, afectando a guías y prestadores de servicios.
Las irregularidades comenzaron a intensificarse durante la gestión de Luis Ochoa, director de Turismo, quien colaboraba estrechamente con Rivera. Los trabajadores informaron que estaban obligados a pagar 800 pesos cada seis meses por gafetes oficiales y 250 pesos por chalecos con los colores de Morena, indispensables para trabajar. La falta de estos artículos conllevaba multas y prohibiciones laborales.
Los testimonios revelan que hubo un uso sistemático de la policía municipal para intimidar a los empleados del sector. Un trabajador fue encarcelado por negarse a pagar multas, lo que provocó protestas que llevaron a la destitución de Ochoa. Este clima de miedo ha limitado la capacidad de los habitantes de hablar sobre los abusos.
La extorsión no solo afectó a los guías. Los recorridos turísticos también eran controlados mediante el cobro de pulseras obligatorias, de las cuales una parte se desviaba a las arcas municipales. Un esquema de corrupción permitió que los funcionarios se quedaran con una cuarta parte de los ingresos generados por estas actividades.
Con la detención de Rivera y un cambio reciente en la administración, los trabajadores del sector confían en que las prácticas corruptas se detendrán y que Tequila puede recuperar su atractivo turístico. Sin embargo, el temor de los habitantes persiste, lo que indica que los efectos de estos abusos podrían seguir afectando la economía local a largo plazo.