Oviedo, Asturias. - Jorge Fernández Cortés, párroco durante diecinueve años de la iglesia de San Pedro de los Arcos, falleció el pasado sábado a los 78 años en el Hospital Central de Asturias. Su muerte ha impactado profundamente a la comunidad que lo conoció y a aquellos que compartieron su dedicación pastoral.
Fernández Cortés fue un símbolo de entrega al ministerio, celebrando sus bodas de oro sacerdotales en 2023. Aparte de su rol en San Pedro de los Arcos, fue capellán de Madres Agustinas Recoletas y párroco en la Unidad Pastoral de Nuestra Señora de La Merced en sus últimos años de servicio. En 2012, promovió la creación de la Cofradía de La Borriquilla, que inicia cada año la Semana Santa en Oviedo.
La cercanía y el humor de Fernández Cortés son recordados por sus feligreses. Su estilo pastoral lograba crear empatía durante las homilías, con anécdotas cotidianas que ilustraban pasajes bíblicos. Destacaba por sus participaciones en catequesis y su implicación en actividades comunitarias, así como las ceremonias religiosas que oficiaba.
Su salida de San Pedro en 2018 fue un momento difícil para muchos, pero su legado perdurará en la memoria de aquellos que lo conocieron. Una reciente oración en la cofradía de La Borriquilla, en honor a su dedicación, subraya su influencia espiritual.
El funeral se celebrará este martes en la iglesia de San Juan Bautista de Mieres, seguido de la incineración en el Tanatorio de la localidad. Fernández Cortés deja un legado inquebrantable en la comunidad religiosa, marcada por su cercanía y amor al prójimo.